El método
El Método Procurio
Las decisiones tecnológicas deberían ser sistemáticas — no porque haga falta más proceso, sino porque merecen ser mejores. El método reduce la asimetría de información, aumenta la confianza y mejora la calidad de las decisiones a largo plazo.
1. Entender el negocio antes que la tecnología
La tecnología nunca es el punto de partida. Los objetivos de negocio lo son. Las organizaciones no compran software: invierten en resultados.
2. Ampliar el espacio de soluciones
Una mejor decisión empieza por mejores alternativas: otro proveedor, ampliar una plataforma existente, desarrollar internamente o esperar.
3. Evaluar según el contexto
Sector, tamaño, madurez técnica, arquitectura, perfil de riesgo, cumplimiento, estrategia de crecimiento, presupuesto. No hay respuestas universalmente correctas, solo decisiones mejores en contexto.
4. Hacer explicable cada recomendación
¿Por qué esta opción? ¿Por qué no las alternativas? ¿Qué supuestos influyeron? Si no hay respuesta, la recomendación está incompleta.
5. Medir el éxito más allá de la implantación
Comprar no es éxito. Implantar tampoco. Éxito significa valor de negocio medible, definido como expectativa desde el principio.
6. Revalidar las decisiones de forma continua
Las decisiones tecnológicas son instantáneas. Las organizaciones, los mercados y la tecnología evolucionan: decidir debe ser continuo, no un proyecto puntual.